De cumple ¿los cinco?
Lo escribió Emma a las 1:14
hablando de Cosas de casa
Hoy nos fuimos al cumple de nuestra prima Oihane. Hoy tocaba celebrarlo con la familia, y hasta Navia nos desplazamos ¿los cinco?. Comimos en un área recreativa cerca de la playa de Pormenande, cerca de Navia, que es donde vive. ¡Estuvo chulísimo!. Comimos al lado de un pequeño riachuelo con todas nuestras primas que no dejaron de jugar con nosotros y de cuidarnos, y ni los morros del abuelo (incomprensiblemente no le gustan este tipo de sitios) ni la música de los vecinos de parrilla nos aguaron la fiesta. Papá se tuvo que ir pronto por que tenía ensayo, pero quedamos estupendamente acompañados ¿los cinco?. Es que no sé si se le incluye ya o no. Apenas tiene volumen físico y no dejan de hablar de él/ella. Ignoro la repercusión que tendrá sobre nuestras vidas (sobre la de Martín y la mía) puesto que soy un bebé, pero Papá y Mamá insisten mucho en lo fantástico que será para nosotros. Por ahora quedémonos con eso. Últimamente están muy empalagosos. Pero mola.
P.D: Martín no para de decirme que os cuente lo de su nueva guitarra, que es muy chula. ¡Pesao!. ¡Cuéntalo tú en el próximo post!.
Ya volvimos hace una semana y durante este tiempo nos hemos estado re-adaptando de nuevo al hogar. A nuestra edad, 12 días fuera de casa son muchísimos. ¡Lo pasamos genial!. Yendo a Murcia, paramos unos días en Madrid en casa de nuestra tía Cova. Hacía mucho tiempo que unos pequeñajos como nosotros la habitaban, así que les pusimos al día, eso sí, sin mayor destrozo. Mamá y Papá nos llevaron al Zoo. Vimos todo tipo de animales. Lo mejor fue ver a las jirafas y los monos, sobre todo una pequeña cría de gorila de pocas semanas. Papá y Mamá coincidieron en que se parecía a mí. Viajamos ya hacia Lo Pagán, y efectivamente Papá tenía razón. Es feo. Pero nos encantó ir a la playa. El agua estaba calentita, no como aquí en Asturias, y además pasamos el tiempo jugando con nuestros amigos Andrés y Mateo. Fue genial. Y luego seguíamos jugando en el patio de casa, ¡no paramos ni un minuto!. Los mayores parecían pasarlo muy bien y hasta Papá dijo que encontraba todo cambiado a mejor, que le gustaba más. Mamá piensa en volver (¡bien por Mamá!) y ya está comiéndole la oreja Papá, que acabará haciendo lo que diga Mamá, así que…¡Yuuuujuuuuu!. A la vuelta volvimos a parar en Madrid, y dormimos en casa de nuestros tíos Ricardo y Geli y de nuestra prima Aida. También fue guay. El plan era quedar un día más, pero Papá y Mamá decían estar muy cansados y con ganas de llegar a casa. Y tan genial como ir de vacaciones es llegar a casa y re-descubrirlo todo. Ya pasó una semana. Todo va de maravilla. Pero no nos importaría nada hacer otra escapada en breve (los genes de Mamá, sin duda).
Pues eso, nos vamos de vacaciones. Parece que no es la primera vez (nuestra memoria de semi-bebés otra vez). Que ya estuvimos en Canarias por partida doble. Ahora nos toca Murcia, concretamente un pueblo llamado Lo Pagán (creo que se escribe así). Allí, nuestra abuela tiene un pequeño apartamento, cerca del Mar Menor, donde estaremos una semana con nuestros amigos Andrés y Mateo (a sus padres ni les nombramos, que a nosotros no nos interesan). Mi padre dice que el Mar Menor es una mierda, que es como meterse en una sopa con muchos tropezones; ¡buaj!. Pero que las playas del Mediterráneo están mejor, presentables. A nosotros nos da igual; ¡para llenarnos de arena y hacer el canelo todo el día nos vale cualquier sitio!. Pero antes pararemos en Madrid unos días para ver y disfrutar de nuestra familia allí. Papá y Mamá nos llevarán a
Así me ve mi prima Covi, o como yo la llamo, “Coa”. ¡Me encanta!. Me hizo mucha ilusión. Me gustaría saber dibujar para poder enseñarle cómo la veo yo. Y si pudiera, la dibujaría a lomos de su caballo, galopando a toda velocidad por un prado interminable, llevándome con ella en la grupa, las dos a toda mecha, casi sin poder respirar, ¡como locas!. La dibujaría con una gran sonrisa, porque apenas usa otro gesto. Eso sí, la dibujaría con el pelo recogido, para que se pudiera ver con claridad lo guapa que es y la pintaría con muchos colores… ¡con todos los colores!. En cuanto sepa hacerlo, lo haré. Y en cuanto domine las palabras, lo primero que haré será decirle lo mucho que la quiero. Covi es Super-Covi. Mi prima.
Hoy Mamá aprovechó la estancia en Oviedo para llevarnos a cortar el pelo a
Por si aún no lo sabéis, vivimos en una casa en el campo, con una gran finca (para nosotros es enorme). Uno de estos días os hablaremos de ella. En el campo podemos encontrar tres tipos de animales: los bichitos, los bichos y los bichotes. Dentro de los bichitos están sobre todo los insectos, pero también las lombrices (Papá los llama merucos), caracoles, babosas… dentro de los bichos están los pájaros (¡hay un montón distintos!), ratones, erizos, culebras, lagartijas (nuestros preferidos)… y dentro de los bichotes están los gatos vecinales, nuestras perras y en ocasiones Papá. Hoy aprendimos que los caracoles, además de arrastrarse por el suelo, también vuelan. Lo más gracioso es que vuelan tan despacio como se arrastran. Así lo comprobamos esta tarde a través de la ventana. ¡Nunca le habíamos visto la barriga a un caracol!.