Hace ya como un año que Papá y Mamá se compraron unas mochilas para llevarnos de ruta en ellas. Y de ruta fuimos…¡una vez!. Fuimos con Lore y Pablo que amablemente hicieron turnos con los “jefes”. Durante mucho tiempo hablaron de repetir la experiencia y por fin, hace unos días, se decidieron a repetir. Y salimos de ruta por los alrededores de nuestra casa en La Curtia, cerca de Miranda. Y nos dimos cuenta de lo que nos estábamos perdiendo; preciosas vistas, buenos caminos, trayectos perfectos para que Papá y Mamá se pongan cachas y luego atrevernos con rutas más profesionales. En cuanto a nosotros… ¡es una gozada!. Las mochilas son supercómodas, vamos como reyes viendo el panorama. Y tanto Papá y Mamá como Lore y Pablo nos explican que es lo que vemos, nos recogen flores del camino, nos enseñan bichejos… nos mola este rollo. ¡Queremos repetir!.