Hoy lo he vuelto a hacer. Por segunda vez en mi vida me he colado en el escaparate de una tienda. ¡Es una sensación genial!. Y además no se enfadan conmigo. Me reprenden, pero entre risas, y eso no alcanza la categoría de bronca. Y si paso bastante de las broncas de las “reprensiones” ni te cuento. Aunque el haber tirado el maniquí no me favoreció mucho. ¡Parezco una activista antimoda!. Pero no puede ser porque me encanta Hello Kitty.