Así me ve mi amigo Pablo. Papá y Mamá no dejaban de reír de la emoción que les produjo verme de tal guisa. Me encanta cómo me ve Pablo; pizpireta, presumida, risueña… feliz. No sé si soy así, Papá y Mamá creen que sí. Y digo yo que si así es, que si soy así y Pablo ha sabido plasmarlo, ¿no convierte esto a Pablo en un artista?. ¡Claro que sí!. Ya lo era igualmente. Ahora que me veo tal y como él me ve lo tengo clarísimo: ¡me encanto!.