Nos disponíamos a dar de beber a las perras cuando Papá vio un pequeño bichito en el cuenco del agua. ¡Increíble!.
El caracol más pequeño que habíamos visto jamás. El dedo es de Papá lo que hace parecer más pequeño al cocol. ¡Es que pedazo morcillas se gasta!.

Seguir leyendo