Photobucket La suerte está echada. Papá, atendiendo a una de las ideas de Pablo (ver comentarios del post anterior) ha colocado una trampa utilizando salami untado con mantequilla como cebo. Por lo menos va a intentar capturarlo vivo. Esperamos por el bien del ratonuco que sea lo suficientemente tonto como para caer en la trampa. Lo menos que se puede hacer por un ser que lucha para sobrevivir es darle al menos una oportunidad. De cualquier forma, confiamos más en la inteligencia del animal que en la pericia de Papá. La lucha puede ser para morirse de risa. Y si no al tiempo…