Ayer jueves, nuestra prima “Caguen” (María) cumplió 17 años. En realidad los fastos durarán el fin de semana entero, clausurándose el Domingo (así se hacen las cosas en Chez Charo). Nuestra prima Caguen es una de nuestras sufridoras canguros, principal apoyo de Mamá cuando Papá no está. Le gusta mucho venir a nuestra casa y siempre le pide a Papá que le haga fajitas para cenar… ¡y mucho guacamole!. Le gusta hasta el punto de que puedes verla lamiendo la Minipimer. Afortunadamente no tenemos televisión por cable, sino pasaría de nosotros y se pondría a ver series sobre adolescentes argentinos hasta reventar. Es muy divertido tenerla en casa. Papá y Mamá se meten mucho con ella, especialmente Papá, gastándole muchas bromas, pero ella se lo toma con mucho sentido del humor y siempre acaba riéndose también. Lo malo es que a veces tiene unas contestaciones muy bruscas y desagradables, sobre todo con sus padres. Dicen que es por algo de la edad o las hormonas o algo de la adolescencia, o todo junto, pero que se le pasará. Papá y Mamá dicen que es toda una artista. Para su cumpleaños, Papá y Mamá le regalaron una tableta digitalizadora para el ordenador. La enchufó y empezó a lanzar líneas, aparentemente sin ningún sentido, y al cabo de unos minutos aquello se convirtió en un fantástico dibujo-diseño. Ella no le dio excesiva importancia. Así es Caguen. ¡Mola!.