Photobucket Más o menos este es el aspecto de mi primera guitarra. En realidad debería especificar y decir mi primera guitarra de verdad puesto que ya tenía otras dos “Chiquilicuatreadas”. Pero esta tiene cuerdas de verdad que Papá rompe intentando afinarlas. ¡Qué tío!. Esta mi primera guitarra es un regalo de mi tía Charo, conocedora de mi devoción por el instrumento, amante de la música e instigadora de mi faceta musical. Creo que la guitarra es el instrumento que más me gusta. Al menos siempre que oigo los primeros compases de una canción, mi primera reacción es rasgar la barriga con mi mano como si estuviera en posesión de una Fender, lo cual es genial porque Papá tiene el sueño de poder tocar con nosotros en el futuro, y ya está él en la batería, yo en la guitarra, Emma es “muy fina” para estas cosas (por ahora) y lo que está por venir a saber que pasa con “ello”. Y mis primeros referentes en el instrumento son los compañeros de grupo de Papá, Fran y Javi en guitarra y Fernando en el bajo (que también tiene su punto). Hasta ahora sólo les había escuchado con su grupo principal, Nocheros, pero últimamente también ensayan con otro grupo, Far-Tones, de música Psyco-disco-funky-fixion-matrix-mix muy chulo y de mayor inspiración para mi. Se disfrazan para tocar, y aunque ellos dicen que es parte del Show, Emma y yo sospechamos que detrás de ello hay un tema de vergüenza. Pero bueno, yo sigo con mi guitarrilla, como dice mi padre “cogiendo maneras mientras juega a imitar, y poco a poco, con el tiempo, un buen día se encontrará tocando… así, sin más”. Suena bien. ¡Estoy impaciente por tocar con los mayores!.