¡A la playa!
Lo escribió Martín a las 0:58
hablando de Cosas de casa : Papá y Mamá
Esta mañana Papá y Mamá nos llevaron a la playa. Armados de cubos y cucharas (unas grandes de plástico) nos lanzamos a la arena y empezamos a flipar. Parece ser que ya habíamos estado, pero no logramos recordarlo. Dicen que por eso somos tan felices los niños; porque seguimos la máxima de que “la felicidad es una buena salud y una mala memoria”. En nuestro caso no es mala, es cojonuda (¡uy!, perdón) para nuestra edad. El caso es que aunque también habíamos bajado hace poco, no lo habíamos hecho con un día de sol y calor y ligeros de ropa, teniendo contacto directo con la arena. A mi me encantó. Emma tardó un poco más en cogerle el tranquillo, pero enseguida le estaba dejando claro a Mamá que fuera zapatitos. Nos dejaron hacer lo que quisimos, incluso probar la arena, aunque esto no les agradó precisamente. A mí tampoco, de hecho. Tiene muy mal masticar. Después, nos acercamos al agua. Mamá no podía dejar la playa sin mojar los pies. Y nos invitaron a ir con ellos. Y he aquí que voy yo y me caigo de culo. A Papá le hizo mucha gracia. A mi ninguna. Estaba muy fría. A Mamá tampoco le hizo gracia, y a su vez esto a Papá tampoco. Y no es que le haya cogido mal rollo al agua ni nada de eso. Es que estaba muy fría. De todas formas estuvo genial, los cuatro tirados en la arena, solos los cuatro, jugando, riendo… No nos hace falta nada más. Y parece ser que dentro de poco nos llevan a unas playas donde el agua está calentita y casi siempre hace sol. Y además, con nuestros amigos Andrés y Mateo. Bien por Papá y Mamá. Esta gente nos gusta. Decididamente les queremos. Mañana no haremos perrerías. (Je, je je).
pabloh dijo:
Quién os vería, hechos unas croquetinas…
Qué bien lo vais a pasar, ¡Andrés y Mateo molan!