El blog de Martín y Emma

21 Ene

Casi un año después…

Pues eso, casi un año después del último post intentaremos retomar la sana costumbre de contaros nuestras peripecias, anécdotas… ¡lo que sea!. Mientras volvemos y no, os dejamos un repaso visual de nuestros primeros dos años de vida. ¡Ole nsotros!.

01 Feb

El grupo de Papá

¿A que molan?

27 Ene

El pie de Juanito

Photobucket A pesar del título, no, no es el pie de Juanito Oiarzabal antes de la desaparición de sus dedos. ¡Es mi pie!. Y no, no está congelado, aunque da mucho yuyu. La secuencia de hechos es bien sencilla:
1.- Coges un rotulador de puntaca gorda
2.- Le quitas la tapa tapadora
3.- Lo guardas en tu bota, con la puntaca del rotu hacia la puntaca de la bota
4.- Lo dejas reposar. Durante este tiempo de contacto entre puntacas, hay un trasvase de lo que viene siendo la tinta del rotu hacia la bota, que se impregna de la misma sin saciarse.
5.- Llegada la hora, tu padre o madre te calzan, ignorantes de lo que acontecerá.
6.- Ya sabéis lo que dicen de los niños, que “somos como esponjas”. Pues después de un rato, el pie-esponja se queda con la tinta pero, y esto es lo mejor, deja suficiente en la bota para la próxima vez.

En el momento de la foto el pie ya había sido lavado. La tinta no se va así como así, y los productos fuertes y mi piel no se llevan, así que mientras tanto se va poco a poco, pasearé mi “Pie de Juanito”.

16 Ene

Reyes majos

Photobucket Y vinieron los reyes y me trajeron esta chulada de Scalextric. Mi padre no deja de contarme historias de cuando era pequeño y jugaba con el suyo, y de repente me doy cuenta de que ya no me habla a mí sino que ya le está dando el coñazo a los demás, y sus párpados se cierran poco a poco…

12 Dic

Dolencias

Gripe, placas de pus en anginas, otitis y un enorme abanico de mocos que terminan en tos, vómito, descomposición…¡buajhhh!.

Antibiótico, antipirético, mucolítico… ¡buajhhh!.

Y cuando todo esto pase, otra vez a la guardería… ¡buajhhh!.

05 Dic

Ponerse al día

¡Qué barbaridad!, ¡cuánto tiempo!. Fue empezar a la guardería e írsenos el santo al cielo. Y es que la vida en este último mes no ha dado para mucho. Bueno… en realidad sí. Que adaptarse a la vida de guardería tiene lo suyo. Creo que les costó más a Papá y Mamá, aunque ahora le están cogiendo el gusto. Entre las novedades rutinarias de nuestra vida está la aparición del castigo. Antes hacíamos lo que nos venía en gana y como mucho, una voz. Ahora es la voz (luchan por evitarla, pero no pueden je je) y el castigo, que consiste en pasar unos minutos (a veces ni eso) en una butaca del salón. Se supone que ayuda a la recapacitación (si has leído esta palabra bien a la primera tienes premio). Veremos. Por ahora… Lo que mola es que empezamos a controlar cada vez más el lenguaje (el oral pues como veis, el escrito no tiene secretos) y eso hace que nos entendamos mejor con los jefes y eso mola. Muchos juegos divertidos han aparecido, como la plastilina, que es perfecta para destrozar alfombras, pero también han aparecido nuevos retos. Parece ser que el uso del chupo tiene fecha de caducidad. Creemos poder alargarlo. Un día sin chupo puede ser chungo para nosotros y por ende, muy largo para ellos. También tendremos que dejar de cagarnos encima. Esto está bien. A mi, particularmente no me mola andar cagao, pero aguantar y hacerlo en el váter se me antoja difícil… pa largo. Pero como dicen ellos, todo se andará.

31 Oct

Tengo un dolorcito allá

Hoy he pasado por el hospital. Un asunto pendiente, delicado, que finalmente ha sido resuelto, no sin pasar un mal rato. No estoy para mucho más. ¡Ay, duele!.

P.D: Felicidades Papá (¡ay!).

22 Oct

¡GuaAAAAHHHHHHrdería! (Snif)

Ayer nos llevaron a la guardería (snif) por primera vez. ¡Es horrible!. Entré por una puerta, había un montón de niños como yo y como Emma que nos miraban extrañados. Oí como se cerraba la puerta, me giré y ya no estaban (snif); Papá y Mamá se habían ido y por primera vez no nos dejaban con alguien conocido… ni siquiera en un lugar conocido. 30 minutos llorando me pasé y Emma (snif), para colmo, ¡estuvo jugando!… ella a su bola, ¡la madre que la cesarió!. Llegaron Papá y Mamá y todo volvió a la normalidad. Unos minutos (snif) de desahogo y a lo de siempre. Pero ellos no dejaban de decir “mañana jugamos otro poco con los niños ¿vale Martín?”… y yo que todavía me hago un lío con las palabras y con entender del todo bien lo que me dicen (snif), pues dije que sí. ¡Y hoy me volvieron a llevar!. Emma como si nada, y yo no tuve fuerzas para llorar todo el rato, pero no lo hice mal. Dicen que mañana vuelta la burra al trigo y yo me pregunto ¿para qué?. Adaptarse o sufrir… ¿o quizá haya otra solución?.

10 Oct

Nuestro acuario

Photobucket Este es el por ahora único habitante de nuestro acuario. Es un Plestocomus Leopardo, y se dedica principalmente a tener el acuario en buenas condiciones. Esto es porque se alimenta principalmente de las algas que nacen en el acuario. Se pasa el día con su boca de ventosa pegado a los cristales o a las piedras dándole que te pego sin dejar rastro de verdín. Con un poco de suerte, mañana llegarán sus compañeros, Delfines Azules de Malawi, llamados así porque al llegar a adultos les sale una especie de gran chichón en la frente y hace que su cara recuerde a la de los delfines. Esperamos impacientes un poco de marcha en el acuario, porque el plestocomus es soso a más no poder.

08 Oct

2 años y un día

Ya pasó. Cruzamos la barrera de los dos años. Y no se siente nada especial; ni crisis ni nada. El día estuvo muy bien, tranquilo puesto que la celebración es el Domingo que viene, pero agradable, completo. Nuestras dos abuelas vinieron a comer con nosotros y con ellas la segunda tanda de regalos. Antes Papá y Mamá nos regalaron un balancín y un tobogán (¡es la caña!). Luego llegaron las mochilitas (de Pocoyó y Hello Kittttttyyyyyy), una plancha con su mesa (me encanta planchar) y un tren. Luego estuvo el tío Andrés, y después fuimos a casa de la tía Charo, que hoy era su santo y lo celebraba con una cena. También allí soplamos velas, una y otra vez (que rollo). Y digo rollo porque me cuesta mucho. A Martín, en cambio, se le da de lujo. Y entonces fue cuando me empecé a encontrar mal y me subió un poco la fiebre, y ahora ya de vuelta en casa, os dejo este post, un poco soso y frío para ser el día que es, pero sabréis disculparme. Estoy malita. Hasta mañana.

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